Es una norma que establece las pautas para certificar la calidad de cursos o acciones formativas impartidas en modalidad formación virtual o mixta.
En España actualmente este tipo de formación representa más del 10% de la formación total impartida en España.
Con la implantación de esta norma, la organización formativa pone a disposición de sus alumnos y usuarios información sobre lo que se conoce como “los cuatro factores de satisfacción”:
De este modo, escuelas, universidades y en general cualquier organización que imparta formación virtual, diferenciará sus cursos de la competencia, consiguiendo aumentar las ventas y mejorar su credibilidad.