Un problema habitual en las empresas es la cantidad de energía y tiempo que se emplea en la coordinación entre los miembros de un equipo: largas reuniones donde no se llega a ninguna conclusión clara, malos entendidos, explicaciones de porqué no funciona algo, excusas, más reuniones, etc.

Todo esto va minando la motivación y entusiasmo de los trabajadores, y poco a poco se va deteriorando ese trabajo de equipo para convertirse en un trabajo más individual. El problema de esta situación, es que los intereses empresariales que deben ser comunes a todos, son sustitutitos por intereses departamentales, individuales, o lo que pienso que deben ser objetivos comunes (que no tiene que ser lo que piensa mi compañero). 

 Este escenario, nos puede llevar a una situación de:

 1.       Ineficiencia. ¿No habéis tenido la sensación de que os esforzáis mucho y lo que conseguís no es acorde al esfuerzo realizado? ¿No será que has tenido que gastar parte de tus energías y tiempo en discutir, aclarar, convencer, resolver problemas generados por terceros, etc.?

 2.       Desmotivación personal… “con todo lo que he trabajado y ellos no lo han valorado” “No me entienden” “No entiendo que están pensando” “no sirva para nada lo que haga.. total, no se pueden cambiar las cosas”…

 Y estas frases las vamos cargando en mochilas que nos restan fuerzas para desarrollar proyectos más ilusionantes y productivos.

 Y ante esta situación.. ¿que podemos hacer?

 La base de todo radica en la Comunicación real que existe dentro del equipo.

 En CAVALA hemos desarrollado un programa para generar espacios de comunicación y poder descargar las mochilas de todos los miembros, aclarando malos entendidos que subyacen a discusiones más superficiales.

 Para ello aplicamos técnicas de Coaching individual y grupal en los equipos (inter o intra departamentales) de nuestros clientes.

 Estos son algunos de los testimonios de la gente que han participado en el último programa realizado:

 “Me ha dado la posibilidad de hacer un “borrón y cuenta nueva” en varios aspectos de mi relación con mis compañeros/as de trabajo y , notablemente, éstas, han mejorado.”

 “La tensión, que se podía masticar algunas mañanas, se ha ido yendo y espero que no vuelva.”

 “Es un viaje hacia tí mismo que tienes que afrontar con valentía y confianza, tu esfuerzo se ve recompensado con todo lo que te aportan las personas que están a tu alrededor”

 “Salí con una sensación de alivio, de ilusión,  como que de verdad existía la posibilidad de un punto y aparte.”