Hoy 28 de Abril de 2021 celebramos el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el trabajo

El día mundial de la Seguridad y Salud en el trabajo del 2021 pasará a la historia como uno de los más importantes debido a la gran revolución que ha supuesto la pandemia de COVID-19. Desde su integración formal en las organizaciones en el año 95 con la aparición de la Ley 31/95 de Prevención de Riesgos Laborales, la promoción de la salud está revolucionando las empresas en mayor o menor medida, pero siempre de forma directa ya que las empresas son, finalmente, personas. Y es que la promoción de la salud que llegó para quedarse, ante la pandemia COVID19 adquiere un mayor protagonismo y sentido si cabe.

Proponer a las personas trabajadoras retos saludables durante el tiempo de teletrabajo, adaptar a las nuevas herramientas de ergonomía en el trabajo supone todo un desafío de adaptación a la jornada ordinaria con los tiempos de descanso, colocación postural, ejercicio físico, y buena alimentación. A todo ello, hay que sumarle la clave fundamental por la que apuestan las empresas punteras en materia de seguridad y salud laboral, que es la salud emocional.

Para abordar la salud emocional hay que acogerse al criterio que la Inspección de Trabajo ha desarrollado en relación a los riesgos psicosociales, en el número de Criterio 104/2021 sobre actuaciones de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social en riesgos psicosociales. También a la Ley de Prevención de Riesgos Laborales que recoge la obligación de proteger a todas las personas trabajadoras contra todos los riesgos que deben eliminarse, en primera instancia, y si no se pueden eliminar, evaluarse para atenuarlos con medidas de control.

Recientemente, una comisión de la Inspección de Trabajo evaluó las medidas de gestión del riesgo con respecto a los riesgos psicosociales, estimando que tiene que tener en cuenta la perspectiva de diversidad, tanto en las medidas de la gestión del riesgo, como en el tipo de colectivos que se aplica, ya que no es lo mismo los riesgos psicosociales de las mujeres, que de las personas con discapacidad, o de la juventud, las personas inmigrantes, u otros grupos. Sus necesidades varian en función de cada perfil de persona y colectivo.

En materia de acoso laboral se mantienen los criterios técnicos 69/2009, al no haber unificación de doctrina en relación al acoso moral o psicológico. Recordemos que el artículo 9 del Convenio de la OIT 190 obliga a los estados a tener en cuenta la violencia y el acoso así como los riesgos psicosociales asociados en la gestión de la seguridad y salud en el trabajo. Por ello, se mantiene el criterio 69/2009 que no contradiga lo dispuesto en el criterio 104/2021 en particular en materia de infracciones y recargo de prestaciones.

¿Cómo detectamos entonces los riesgos psicosociales que afectan a la salud emocional?

Cuando el trabajo afecta al bienestar, a la salud física, psíquica o social, así como al desarrollo del trabajo en concreto, bien por el contenido, por el tipo de tarea que se realiza, o por la organización de la tarea en sí, se nos genera una tensión excesiva en el cuerpo. Esto puede provocar estrés laboral, también puede provocar aislamiento social, rechazo frente a ciertas tareas de trabajo, falta de desconexión del trabajo en tiempo de ocio, falta de autonomía sobre el ritmo de trabajo, apoyo insuficiente de los problemas, falta de definición de objetivos, o relaciones adversas con clientes. Es decir, todo aquello que provoque estar mal, ha de atenderse y evaluarse desde la psicosociología para detectar, eliminar o controlar los riesgos personales que afectan por el tipo de socialización de cada persona, su experiencia subjetiva, su capacidad de gestionar sus emociones, y su de resolver sus propios conflictos.

Tenemos en cuenta que tanto la carga de trabajo, como la reducción de las tareas al mínimo, pueden ser factores que provocan riesgos psicosociales. También podemos evaluar el grado de intensidad emocional a la hora de afrontar los factores de riesgo, lo que permite determinar si el riesgo es elevado, al igual que obtener los datos de absentismo, rotación, siniestralidad es una señal para determinar el grado de intensidad de carga de trabajo que puede afectar como factor de riesgo a la salud emocional. Aunque el estrés y la violencia son los factores que elevan el riesgo en su mayor medida, los riesgos para salud provocados por la COVID19, el aislamiento laboral, la falta de relaciones sociales, están provocando nuevas patologías que merecen ser analizadas y evaluadas.

En ese sentido, este año hay que observar el grado de afectación emocional que la pandemia ha dejado en la plantilla. Cada una de las veces que nos hacemos conscientes de los riesgos y sus consecuencias, podemos desarrollar estrategias empresariales que permitan minimizar los riesgos.

En CAVALA identificamos y evaluamos los riesgos a través de nuestra consultoría de prevención y seguridad y salud. Diseñamos, auditamos e implantamos sistemas de gestión ISO 45001 con consultores y auditores cualificados y acreditados por las principales entidades de certificación que nos subcontratan. Ofrecemos formación para acompañarte en el camino a la salud emocional que permita evitar los riesgos psicosociales. Puedes consultar nuestra guía gratuita de claves para la prevención de los riesgos psicosociales solicitándolo en nuestra página web. Si lo prefieres, solicita tu guía en el 91 534 0407 y te asesoramos gratuitamente la mejor manera de promover la salud emocional.

Inés Mazarrasa García

Consultora en CAVALA